24 de diciembre de 2012

Estas Navidades siniestras.

Ya nadie se acuerda de Dios en Navidad. Hay tantos estruendos de cometas y fuegos de artificio, tantas guirnaldas de focos de colores, tantos pavos inocentes degollados y tantas angustias de dinero para quedar bien por encima de nuestros recursos reales que uno se pregunta si a alguien le queda un instante para darse cuenta que semejante despelote es para celebrar el cumpleaños de un niño que nació hace 2.000 años en una caballeriza de miseria, a poca distancia de donde había nacido, unos mil años antes, el rey David. 954 millones de cristianos creen que ese niño era Dios encarnado, pero muchos lo celebran como si en realidad no lo creyeran. 

Lo celebran, además, muchos millones que no lo han creído nunca, pero a quienes les gusta la parranda, y muchos otros que estarían dispuestos a voltear el mundo al revés para que nadie lo siguiera creyendo. Sería interesante averiguar cuántos de ellos creen también, en el fondo de su alma, que la Navidad de ahora es una fiesta abominable, y no se atreven a decirlo por un prejuicio que ya no es religioso sino social. Lo más grave de todo es el desastre cultural que estas Navidades pervertidas están causando en América Latina. 

Antes, cuando sólo teníamos costumbres heredadas de España, los pesebres domésticos eran prodigios de imaginación familiar. El niño Dios era más grande que el buey, las casitas encaramadas en las colinas eran más grandes que la virgen, y nadie se fijaba en anacronismos: el paisaje de Belén era completado con un tren de cuerda, con un pato de peluche más grande que un león que nadaba en el espejo de la sala, o con un agente de tránsito que dirigía un rebaño de corderos en una esquina de Jerusalém. Encima de todo se ponía una estrella de papel dorado con una bombilla en el centro, y un rayo de seda amarilla que había de indicar a los Reyes Magos el camino de la salvación. El resultado era, más bien, feo, pero se parecía a nosotros. Desde luego era mejor que tantos cuadros primitivos mal copiados del aduanero Rousseau. 

La mistificación empezó con la costumbre de que los juguetes no los trajeran los Reyes Magos, como sucede en España con toda razón, sino el niño Dios. Los niños nos acostábamos más temprano para que los regalos llegaran pronto, y eramos felices oyendo las mentiras poéticas de los adultos. Sin embargo, yo no tenía más de cinco años cuando alguien en mi casa decidió que ya era tiempo de revelarme la verdad. Fue una desilusión, no sólo porque yo creía  que era el niño Dios quien traía los juguetes, sino que también porque hubiera querido seguir creyéndolo. Además, por pura lógica de adulto pensé entonces que también los otros misterios católicos eran inventados por los padres para entretener a los niños, y me quedé en el limbo. Aquel día, como decían los maestros jesuitas en la escuela primaria, perdía la inocencia, pues descubrí que tampoco a los niños los traían las cigüeñas de París, que es algo que todavía me gustaría seguir creyendo para pensar más en el amor y menos en la píldora. 

Todo aquello cambió en los últimos treinta años mediante una operación comercial de proporciones mundiales que es, al mismo tiempo, una devastadora agresión cultural. El niño Dios fue destronado por el Santa Claus de los gringos y los ingleses, que es el mismo Papa Noél de los franceses, y a quienes todos conocemos demasiado. Nos llegó con todo: el trineo tirado por un alce, y el abeto cargado de juguetes bajo una fantástica tempestad de nieve. En realidad, este usurpador con nariz de cervecero no es otro que el buen San Nicolás, un santo al que yo quiero mucho porque es el de mi abuelo el coronel, pero que no tiene nada que ver con la Navidad, y mucho menos con la Nochebuena tropical de la América Latina. 

Según la leyenda nórdica, San Nicolás reconstruyó y revivió a varios escolares que un oso había descuartizado en la nieve, y por eso le proclamaron el patrón de los niños. Pero su fiesta se celebra el 6 de diciembre y no el 25. La leyenda se volvió institucional en las provincias germánicas del norte a fines del siglo XVIII, junto con el árbol de los juguetes. Hace poco más de cien años pasó a Gran Bretaña y Francia, luego pasó a Estados Unidos, y éstos nos lo mandaron para América Latina, con toda una cultura de contrabando, con la nieve artificial, las candilejas de colores, el pavo relleno y estos quince días de consumismo frenético al que muy pocos nos atrevemos a escapar. Con todo, tal vez lo más siniestro de estas Navidades de consumo sea la estética miserable que trajeron consigo: esas tarjetas postales indigentes, esas ristras de foquitos de colores, esas campanitas de vidrio, esas coronas de muérdago colgadas en el umbral, esas canciones de retrasados mentales que son los villancicos traducídos del inglés, y tantas otras estupideces gloriosas para las cuales ni siquiera valía la pena haber inventado la electricidad. 

Todo eso en torno a la fiesta más espantosa del año. Una noche infernal en que los niños no pueden dormir con la casa llena de borrachos que se equivocan de puerta buscando dónde desaguar, o persiguiendo a la esposa de otro que acaso tuvo la buena suerte de quedarse dormido en la sala. Mentira, no es una noche de paz y de amor, sino todo lo contrario. Es la ocasión solemne de la gente que no se quiere. La oportunidad providencial de salir por fin de los compromisos aplazados por indeseables: la invitación al pobre ciego que nadie invita, a la prima Isabel que se quedó viuda hace quince años, a la abuela paralítica que nadie se atreve a mostrar. Es la alegría por decreto, el cariño por lástima, el momento de regalar porque nos regalan, o para que nos regalen, y de llorar en público sin dar explicaciones. Es la hora feliz de que los invitados se beban todo lo que sobró de la Navidad anterior: la crema de menta, el licor de chocolate, el vino de plátano. No es raro, como sucede a menudo, que la fiesta termine a tiros. Ni es raro tampoco que los niños, viendo tantas cosas atroces, terminen por creer de verdad que el niño Jesús no nació en Belén, sino en Estados Unidos.

Gabriel García Marquez
Diciembre de 1980
Texto aparecido en El Espectador de Colombia.

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12 comentarios:

  1. Anónimo2:08 a. m.

    Felicidades Trompudos

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  2. Anónimo12:10 p. m.

    yo amo la navidad de jesus, de la paz, del amor, de la esperanza, de la espiritualidad, la de la convivencia con la familia, de los nacimientos. pero detesto la navidad de santa claus, la del consumismo, de los black fridays, de las tarjetas de credito topadas, de los borrachos, la de las gomas del 25, de los niños quemados, mi mas profundo desprecio por todos los que han transformado una celebracion cristiana en la maxima expresion de la ambicion, codicia, despilfarro capitalista.

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  3. Anónimo12:43 a. m.

    lo de la navidad es puro cuento como dice garcia marquez invento de el mercado para nadie es secreto que la navidad la invento la iglesia catolica en sus anos mas poderosos y influyentes, donde los obispos eran los gobernantes y hacian lo que querian, por otra parte la misma historia relata todos lo inventos creados por estas religiones comenzando en el 381 en el famoso concilio y la noticia de la primera biblia que ellos formaron a su conveniencia, tomando escritos de la civilizacion judia y convertiendolos en sagrados segun la epoca, pero poco se imaginaron estos preculsores que un dia la gente enpezaria a preguntar cosas que en realidad nunca sucedieron como el caso de la navidad y muchas cosas mas que no tienen logica,en conseguiente estas celebraciones es solo para ractificar el poder de la mentira que sigue hoy en dia cegando a muchos humanos en el mundo, con el proposito de celebrar un nacimiento que no ocurrio en esta fecha y que la misma historia lo puede comprobar si algun dia los humanos podamos usar mas la cabeza que los pies, y no ser complices del consumismo que dejan estas celebraciones.

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  4. Anónimo8:25 a. m.

    Las navidades no tienen nada de siniestras para la gente normal, este Sr. "Gabo", como lo llaman sus amigos es el mago ilusionista de fantasias que plasmo muy bien en sus libros que al mundo no aportan nada solo son palabras "siniestras" de un renegado del Caribe. Habla y dice cosas por hablar es atrevido le hace el "juicio" al deseo colectivo de querer creer en la vida feliz y agradable aunque sea una vez al año... Lo que los delincuentes financieros han logrado con estimular las falencias mentales de la infelicidad global no es mas que una respuesta por la cual hay que pagar... Este Colombiano es un resentido mas del planeta, muestra en ese escrito su rechazo por las creencias del planeta y nos quiere a inducir a compartir sus frustraciones por estas fechas, este es mercantilismo "primitivo" impulsado por este mago de las palabras!!!... Trompudos no se dejen impresionar por estos terroristas de la pluma la cual usan como arma viral para hacer infelices a los pobladores del planeta!!!... Disfruten sus fiestas de fin de año y sean felices con Santa Claus o sin el amen al projimo y dejen de ser pendejos... Se les quiere felices fiestas!!!...

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    1. Anónimo9:05 p. m.

      el hombre esta diciendo que esta celebracion no forma parte de una celebracion espitual y quela navidad es un invento mas y ponen de pretexto un nacimiento que no paso aun mas ni se sabe cuando nacio algunos se atreven a decir que ocurrio en octubre, lo que deberian de reconocer que estas celebraciones se la hacian al dios sol donde habia borracheras, muertos,y todo lo que vos queras anadirle y eran practicadas por los romanos los inventores de la religion catolica asi que no defendas lo que no sabes mejor en lugar de andar gastando lo que no tenes mejor lee histora eso te ayudara a salvar dinero y darle una mejor educacion a tus decedientes criatura,gabo solo defiende los valores espirituales que deberian de ponerse en practicas, cuando se celebra algo con la verdad no con mentiras como la navidad. ahora si enojate criatura y que tengas una falsa celebracion perdon navidad.

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  5. Anónimo4:20 p. m.

    FELSA Frente Exterior de Lucha de Solidaridad Antiimperialista -Salvador Allende-
    No Votar el abstencionismo politico !

    Navidades Siniestras Voto en el exterior: costo versus beneficio

    Diciembre 2012

    Proyecto costaría $ 21 millones
    Por David Ernesto Pérez
    SAN SALVADOR – La posibilidad que la diáspora salvadoreña pueda votar en las elecciones presidenciales del 2014 está entre dos orbitas: por un lado la estremece los costos que ascienden, según cifras oficiales, a 21 millones de dólares, y por otro lado la rentabilidad del proyecto por el temor a la apatía de los votantes.
    A estos desafíos se agrega el tiempo de implementación, el cual se ve limitado a las opciones de sufragio propuestos por el Ministerio de Relaciones Exteriores: el voto presencial y postal.
    El primero dependerá del lugar donde sea habilitado el centro de emisión del voto, y el segundo de la capacidad logística que desarrollen las entidades correspondientes para enviar a los interesados el voto que, tiene como principal característica la universalidad.
    En dicho sentido, los diputados cuestionaron la seguridad con que pueda ser entregado al elector el paquete que contenga la papeleta de votación, mientras que el voto presencial puede desmotivar a los salvadoreños que residan lejos del centro de sufragio.
    Asimismo, dudaron de la capacidad de entrega del DUI que pueda hacer el Registro Nacional de las Personas Naturales (RNPN), puesto que hasta la fecha, únicamente ha hecho 74 trámites de documentos personales en Los Ángeles, Estados Unidos.
    Según Cancillería, las cifras de posibles votantes en el exterior oscilan entre 16 a 160 mil. Este dato fue recogido de los consulados en todo el mundo, a través de una encuesta.
    En base a costo y beneficio, el diputado de Concertación Nacional Mario Ponce calculó que el voto por cada salvadoreño puede costar 131 dólares, cifra que es “difícil de pagar” por la situación financiera del Estado.
    Ponce estimó que únicamente votaría el 2% de los casi 3.5 millones de salvadoreños residentes en el exterior.
    El canciller Hugo Martínez exhortó a los legisladores a no darle largas a la discusión, para evitar contratiempos en la implementación.
    “Para no estar haciendo las cosas a quemarropa, a último momento sino tener una holgura para que los procesos sean garantizados pero eso le corresponde a los señores diputados”, comentó.
    No obstante las cifras, la diputada del FMLN, Jackelyn Rivera aseguró que el deber del estado es legislar sobre un derecho tutelado por la Constitución, no obstante pueda existir apatía entre el cuerpo electoral.
    “Los compatriotas que quieran votar que voten, los que no quieran votar que no voten, pero el estado no puede seguir restringiendo ese derecho”, declaró la efemelenista.
    A la par de las fracciones mencionadas, ARENA aclaró que está a favor de esta modalidad de voto, asegurando que estudiarán las propuestas del Ejecutivo.
    Momentos antes de la discusión en la Asamblea, ciudadanos presentaron un recurso de inconstitucionalidad ante la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) contra la no legislación de voto en el exterior, con el propósito de presionar a los parlamentarios.
    “La no existencia de ley constituye violación constitucional porque ya está reglamentado para salvadoreños acá, pero no para gente de fuera. Esto constituye una figura de omisión constitucional por lo tanto, al omitir el deber de legislar es que constituye violación a la Constitución”, explicó Ramón Villalta, de la oenegé ISD.

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  6. No existe mejor Navidad que la del corazon tranquilo...

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  7. Anónimo2:51 p. m.

    Y que más dá si es o no es la fecha de nacimiento de Jesús, el Cristico, en este mundo todavía creen que hay verdades, todo es un montaje, no se gasten buscando razones, eso es inútil porque el razonamiento es una pseudo verdad. Disfruten la Navidad, las fiestas de año nuevo y ya estuvo.
    Si conocieran las verdades y los intereses que mueven a este mundo, caerían fulminados por un infarto.
    Digo de eso de lo que no se habla, no la trivialidad de que la oligarquia del mundo maneja todo, que los politicos son corruptos, que aquí es igual que allá, que todo es la misma canción de crísis.
    Nooooo!!!! digo la verdad de a quiénes pertenecemos, quienes nos ordeñan, y cómo nos ordeñan, sería tan surreal que lo creerían fantasía y falasia, asi que mejor sigamos moviendo las mismas fichas del tablero que nos han dicho que es nuestra realidad y ya......

    FELIZ AÑO 2013 si es que esto va ser el 2013, que sean felices para que generen felicidad.

    Duernme duerme negrito que tu mamá esta mirando la telenovela y tu papa está mirando a la vecina, y tu abuelo esta mirando la muerte y tus hermanos estan mirando el partido, y tu prima esta mirando las pinturas de uñas y de pelo, y el presidente esta mirando la colección de carro nuevo y Rubio esta limpiando su carro de colección, y la ministra está con su copa de vino, y los diputados estan en la cena de fin de año, y los ricos estan repartiendo juguetes a los pobres y los candidatos estan haciendo tamales para la majada, y la mara y la mafia estan ganando plata con la droga y ......duerme duerme negrito que tu .......

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  8. Anónimo4:49 p. m.


    Navidades Siniestras asi se lleban los corruptos con los "puestos"...
    Carlos Ernesto García, el cónsul invisible Domingo, 30 Diciembre 2012

    Exige que Juan José García pida disculpa pública Por David Ernesto Pérez
    SAN SALVADOR – En junio del 2011, el escritor salvadoreño Carlos Ernesto García, radicado en Barcelona, España llegó al país. Su visita fue aprovechada por el viceministro para los salvadoreños en el exterior, Juan José García quien le ofreció el cargo de cónsul en dicho localidad europea. Después de prepararlo para dicha función y presentarlo con esa carta, el letrado fue víctima de “un paso atrás”, es decir, Cancillería se desdice del nombramiento.
    El poeta, en su estancia en El Salvador, recibió cursos de inducción al cargo consular en Cataluña, posteriormente fue acreditado cónsul y, al regresar a Europa desempeñó funciones relativas al cargo.
    En un primer momento, García consultó con inmobiliarias catalanas para abrir las oficinas consulares; al tener precios de apartamentos los envió al Ministerio de Relaciones Exteriores de El Salvador, sin obtener respuesta.
    Extrañado por el aplazamiento de la apertura de las oficinas, preguntó al viceministro para los salvadoreños en el exterior los motivos, obteniendo por respuesta una nueva promesa para abrir las oficinas.
    En septiembre del 2011, el embajador de El Salvador en España, Edgardo Suárez Mallagray gestionar la agenda del viceministro de relaciones exteriores, Jaime Miranda con altas autoridades catalanas.
    Sin embargo, en enero de 2012 el plenipotenciario de El Salvador en el país ibérico le comunicó a García que ya no sería cónsul en Cataluña, por decisiones del Ministerio de Relaciones Exteriores. Extrañado, el poeta buscó respuesta y nuevamente encontró portazos.
    Por esto, y al no encontrar ninguna explicación con Juan José García, el literato envió una “carta abierta” al ministro de relaciones exteriores, en la que además cuestiona la posible postulación para las mismas funciones del ex diputado por el FMLN, Francisco Mena Sandoval, y junto a éste el ex combatiente Rafael Lemus.
    “Por un mínimo diplomacia, ética profesional, por mera delicadeza, consideración y respeto a mi persona”, Carlos Ernesto García le exige, en la misiva, a Juan José García que emita una disculpa pública.
    Carlos Ernesto vive en Barcelona desde 1980, cuando se exilió del país luego del asesinato de su familia. En la época del Conflicto Armado, fue miembro de la coordinación europea de Radio Venceremos

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    1. Anónimo6:18 a. m.

      Mire amigo Poeta, está bien que haga la denuncia, eso es lo válido, el desenmascaramiento de que todo esto es una feria de puestos, una garduña de puestos, y yo no sé ni cuestiono quien es el consul de El Salvador ahora mismo, pero los métodos son una mierda, ésta gente núnca le va a dar la cara para responderle como personas porque no lo son, son marionetas políticas.
      Por eso el futuro que es ya nuestro presente debe ser construido con otro tipo de personas que piensan con el cerebro del corazón y respondan por sus actos.
      Suerte amigo y dejelo por lo que es, un juego de cabrones que no van a sobrevivir al Nuevo Sol.

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  9. Anónimo12:18 a. m.

    creo que son muy pocas las personas que en realidad piensan en la espiritualidad que estas fiestas deberían significar. Mucha gente es hipócrita porque mientras hablan de Dios y se saben de memoria la Biblia, sus acciones dejan mucho que desear, dizque porque la "salvación no es por obras"... conozco muchos "cristianos" que ni siquiera consideran que tienen que agradecer a las personas que les hacen algún favor o algún regalo porque según ellos, es Dios el que obra por medio del que les ha ayudado... bonita forma de pensar!!!

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