12 de febrero de 2012

Pobrecito país el nuestro

Por Gabriel Otero*

Vivir en El Salvador es para pensarse no una, dos, sino varias veces, muchas, ahí el tiempo se paraliza y la savia se consume a fuego lento, tanto, que hay que salirse de cuando en vez a bañar en agua fría las ideas y el resuello, ahí todos tienen el riesgo de calcinarse.


No se escoge dónde se nace pero sí dónde se vive, y así ha llegado una cantidad notable de extranjeros al país que han sembrado y cosechado vidas dignas de ser recordadas, porque algunos muertos dejan obras, grandes o chicas, y otros sólo imágenes en álbumes familiares. 

¿Qué les atrajo? Lo que no vemos los que nacimos ahí, lo que confundimos con el aire, el refugio estrepitoso entre volcanes, una parcela mínima para perpetuarse, la inmunidad propia de los extraños a las ponzoñas de la lengua.

Y nosotros creemos que se quedaron porque les cautivó el paisaje, que ciertamente por amor u odio, o ambos, lo distinguimos único y privilegiado, aunque la naturaleza es hostil con quien no esté familiarizado: mosquitos prehistóricos alimentándose de pieles transparentes y sus ronchas como cráteres, lluvias huracanadas efímeras arrasando ramas y ventanas, ardores tropicales cercanos al mismo infierno y letanías de chicharras o cigarras acosando al tímpano en Semana Santa.


Se llega a vivir en El Salvador porque ahí se tienen parientes o se buscan contratos globales o se pregonan causas perdidas. ¿Quién vendría a un paisito extraviado en el mapa que es mundialmente conocido no por sus personajes, estadistas o riquezas naturales sino por sus matanzas y conflictos?

¿Quién llegaría a un lugar donde el respeto por la vida se dilapidó en el verdor? ¿Qué osado discutiría con interlocutores sordos quienes solo escuchan la voz de sus vísceras y sus intereses? ¿Qué atracción puede causar un lugar donde se le rinde culto a la amenaza?

Pobrecito país el nuestro plagado de políticos iluminados que leen sus siete minutos diarios de La Biblia para sentirse pletóricos de valores divinos, y que nosotros la sarta de oligofrénicos gobernados no entendemos ese mensaje tan prístino y tan obvio que la verdad refleja.

Pobrecitos los que llegan porque no saben a qué vienen; pobrecitos los que se quedan porque no pueden irse aunque quieran; pobrecitos los que amamos y odiamos al país porque no tenemos salida.

*Salvadoreño radicado en México.
http://www.caleidoscopionocturno.blogspot.com/

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3 comentarios:

  1. Exelente,gracias por compartirlo y lo felicito Gabriel Otero,saludos!!

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  2. "No nos une el amor, sino el espanto, será por eso que la amamos tanto", dice Jorge Luis Borges de Argentina. Regresé a El Salvador después de casi 25 años de vivir fuera y de no haberme parado ni una sola vez, en todo ese tiempo, en su suelo. No tengo como justificarlo ni siquiera ante mí; este país es, en muchos sentidos, una pesadilla de la que no es posible despertarse. Mi poesía se alimenta de ese horror y de muchas personas que, viviendo en él, no son parte de ese infierno.

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  3. Anónimo10:44 p. m.

    En los ùltimos diez años se han asesinado mas de 40 mil salvadoreños y todos los dìas desayunamos con grandes masacres,la ineficacia de la policìa y la fiscalia nacional es enorme,de cada 100 asesinatos solo se logra judicializar el tres por ciento,la impunidad en el Salvador en todos los delitos es la regla.Desde hace mucho tiempo se sabe que el crimen organizado campea sin ninguna dificultad en las instituciones del ESTADO.En la policia,en la FISCALIA del ESTADO,en la CORTE SUPREMA DE INJUSTICIA los jueces,MAGISTRADOS trabajan para el crimen organizado.La ley solo se le aplica al ciudadano comun al que no tiene dinero para pagar abogados corruptos.En el Salvador se tiene por HEROES de la fuersa armadas a coroneles que se les provò su participacion en matanzas en el conflicto armado como lo es la MASACRE DEL MOZOTE en Morazan donde se asesinò a mas de 1000 personas que incluye a mas de 500 NIÑOS durante el conflicto armado de los ochenta de el siglo pasado.La intolerancia en un paìs muy empobrecido es muy frecuente se mata hasta por un dòlar de parqueos. En este paìs se le hace la guerra ala juventud la gente mas joven està siendo asesinada todos los dias por montones.En nuestro el Salvador se està expulsando mucha gente que tiene que salir todos los dìas a los EEUU y otros paìses porque no hay oportunidades de una mejor vida mas de tres millones de salvadoreños estan regados por todo el mundo debido a que los mal llamados empresarios y los gobiernos salvadoreños desde el final del conflicto armado decidieron PAUPERRIMIZAR mas la poblaciòn campesina,no invirtieròn para nada en los sectores industriales ambas cosas hicieròn emigrar alas poblaciones rurales y urbanas.Los ùnicos que estàn bien en este empobrecido pais son los empresarios que se quedan al final con el trabajo de los salvadoreños a travez de las economias de las REMESAS y la putrefacta clase politiquera corrupta que siguen en el negocio de su evento ELECTORERO donde engañan ala poblaciòn mas pobre cada tres o cinco años.NO ala farsa electorera,anula ese voto putrefacto o no asistas a ese corrupto evento electorero de todos esos kabrones y de los empresarios corruptos de El salvador.Juan pueblo.

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