20 de diciembre de 2010

La Calle Arce: de ventas no formales a parqueo de carros!

De entrada se puede suponer que sacar a las y los vendedores no formales de las calles, podría coadyuvar al supuesto ordenamiento del llamado “Centro Histórico de San Salvador”. Sin embargo, a DOS semanas de semejante evento que puso la violencia de manifiesto por varias calles de San Salvador, parece que el cambio no es para ordenar, sino para que los espacios sean ocupados como parqueos de carros de estudiantes de la Universidad Tecnológica Salvadoreña. Coincidencia? Pues la suspicacia puede dar para mucho más.

La Universidad Tecnológica Salvadoreña en muchas ocasiones ha estado en un tira y encoge con los vendedores no formales que ocupan las calles aledañas a los edificios de dicha institución, ha intentado introducir lujosos centros de comida rápida en los alrededores; sin embargo, dichas cadenas han manifestado que "teniendo tanta competencia, no es posible colocar sucursales".

Por otro lado, mucho antes de los desalojos, la universidad realizó encuestas, pidiendo la opinión de las y los estudiantes acerca de la viabilidad de contar con restaurantes de comida rápida de franquicias internacionales, lo que puede acrecentar la suspicacia respecto a la necesidad de que las ventas no formales hayan sido desalojadas de la Calle Arce. Otro aspecto curioso es que hay otras arterias que tienen más presencia de vendedores y vendedoras no formales. Sin embargo, el desalojo se inicia por esta calle que no se ve tan afectada por la circulación vehicular y por el paso de transeúntes por las aceras.



Es importante que se evalúe a qué tipo de reordenamiento se refiere el alcalde Norman Quijano, si es para que la ciudad de San Salvador sirva como parqueo o es, simplemente, una guerra por la supuesta estética de la ciudad, soslayando que lo más preocupante del país, y por su puesto de la ciudad, es la delincuencia y los graves problemas de violencia, que en muy poco tienen que ver con estos sectores eternamente despreciados por los gobiernos, siendo el verdadero motor de la paupérrima economía de nuestro país.
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El producto del neoliberalismo, de sus privatizaciones, de la dolarización y de todas las medidas de ajuste estructural, las encontramos en las calles de las ciudades más importantes del país, pero principalmente en la Ciudad de San Salvador. El mercado a sus anchas encontró también a los pobres intentando el mismo juego perverso, con la diferencia de que los oligarcas tienen sus centros comerciales y los pobres únicamente las calles.

Veinte un años de neoliberalismo -incluyendo el año de Funes- desembocan en violencia y delincuencia, trasladando la pobreza a las calles de la ciudad. Ahora se trata de sacarlos para que los grandes empresarios puedan tener un Almacén Simán en pleno Centro de San Salvador y para que una Universidad tenga un parqueo gratuito. ¿Ese es el ordenamiento, señor Quijano?. Porque, en ese sentido, preferimos mejor calles llenas de vendedores ganándose el sustento de sus familias, que Almacenes Simán, carros en las calles y restaurantes de comida chatarra en el centro de San Salvador, para empresarios que acumulan riquezas.

Jorge Castaneda

Colaboración

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6 comentarios:

  1. En realidad ya había desalojado el Parque Infantil y los alrededores de los Hospitales; este no fue el inicio.
    Lo escandoloso para la sensibilidad del espíritu burgués es que el espacio público produzca, en vez de lucir ociosamente digno (el ocio es virtud y dignidad; el trabajo -nos mintieron- mancilla y contamina). A la ciudad burguesa le importa un pito que se talen bosques para instalar negocios o que la aplanadora del progreso destruya sitios arqueológicos. La producción tiene sus espacios. Y para que esos espacios sean dignos necesitan ser sucursales de grandes cadenas. Lo demás es ofensivo.
    Quijano ha escogido el camino más fácil (por no decir mentecato) para colarse en el imaginario del electorado: lo visible, la estética: el alcalde que ordenó San Salvador, un auténtico Pedro de Alvarado moderno, sometiendo a las hordas incultas al dominio civilizador del comercio formal.

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  2. Comite De Despedidos Codeamss10:09 p. m.

    POR INFORMACIÓN
    Responsabilizamos desde yá a NORMAN QUIJANO y sus sindicatos serviles como el de Rolando Castro, por cualquier hecho que pueda sucederle a miembros de los Sindicatos Internos y miembros del Comité de despedidos de la Alcaldía de San Salvador. Como todos sabemos el señor ha pertenecido a los escuadrones de la muerte.

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  3. Liberar aceras y que se dispongan para los transeúntes me parece bien, lo aplaudo no importa de qué color venga. Y si las calles serán usadas para parqueo cuando son espaciosas y no causan congestionamiento también está bien, siempre que no sea exclusivo de alguna empresa o institución.

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  4. Anónimo6:31 a. m.

    Ni con uno, ni con los otros.
    Quijano "está obsesionado" con limpiar el centro. Así empezó Hitler quitándoles el trabajo a los judíos y terminó con el holocausto.
    Por otro lado, los vendedores ambulantes hace años eran las señoras que bajaban del volcán o llegaban de los cantones; se ubicaban con sus canastos y por la tarde se iban a sus casas. Ahora (dense una vuelta por donde era el Banco Central de Reserva) y las aceras son verdaderos centros comerciales con pisos de cerámica, maniquíes y televisión por cable y seguramente sin pagar impuestos.
    Habría que ver cuánto le pagan a Vicente Ramírez, Pedro Julio Hernández, Martín Montoya y otros vividores, quienes con voz lastimera "velan por los pobres".

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  5. Liberar aceras y que se dispongan para los transeúntes me parece bien, lo aplaudo no importa de qué color venga. Y si las calles serán usadas para parqueo cuando son espaciosas y no causan congestionamiento también está bien

    Alrededor del mundo muchas municipalidades han tomado la (sensata) decisión de que los centros de las ciudades sean exclusivamente peatonales.
    En ese sentido esto es otro paso más para hacer de la ciudad un recinto más amable con los carros que con las personas.

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    Por otro lado, los vendedores ambulantes hace años eran las señoras que bajaban del volcán o llegaban de los cantones; se ubicaban con sus canastos y por la tarde se iban a sus casas. Ahora (dense una vuelta por donde era el Banco Central de Reserva) y las aceras son verdaderos centros comerciales con pisos de cerámica, maniquíes y televisión por cable y seguramente sin pagar impuestos.

    Ya. Tipo que solo les das permiso de trabajar (vos, piadosamente) si están comiendo mierda; si les ha ido bien hay que desalojarlos.

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  6. Iba pasando:

    El problema no es de estética. Aquí el problema es socioeconómico. Vivimos en una sociedad 100% de economía Neoliberal o "sálvese quien putas pueda". En ese sentido, todas las canasteras y puestos informales no son más que el síntoma de una sociedad excluyente.

    Combatir el síntoma y no las causa que provocan estos fenómenos sociales, equivaldría a darle aspirinitas a un canceroso. Eso sin dejar de lado el interés de ocnstuir un mercado privado por parte de Quijano y socios, así como de ganar votos con gente incauta como vos.

    Estamos jodidos.

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