9 de octubre de 2009

Es posible avanzar hacia un país mejor



Lo hemos dicho en repetidas ocasiones y ahora lo reiteramos: los salvadoreños votamos el 15 de marzo pasado por el Cambio, la Esperanza y la ilusión de un futuro mejor, al menos muy distinto a la receta utilizada por los cuatro gobiernos de Arena, en los cuales imperó el autoritarismo, los privilegios y se administró el Estado como una hacienda particular. Por lo tanto, El Salvador con un gobierno de izquierda, no puede perder la posibilidad de introducir serias reformas en el sistema social y en el aparato productivo, mucho menos en el modelo económico.

Hoy se discuten las reformas fiscales y las transformaciones sociales, al menos en los apartados de la Educación y la Salud. Se percibe un mayor dinamismo en el limitado sector turístico y una fuerte apuesta a la reactivación agrícola; sin olvidar, por supuesto, una alternativa simbiótica. En los gobiernos areneros es de todos sabido que para incrementar las exportaciones e importaciones y así tratar de ingresar en el club de los industrializados, se abandonó la agricultura con el peligro de orillarnos a una crisis alimenticia, como ciertamente lo estamos padeciendo, no con acento de gravedad, pero con síntomas alarmantes si no tomamos las medidas oportunas. De hecho, ya se adelantó que los frijoles y el maíz producido no serán suficientes para abastecer el mercado nacional y tendremos que importarlos de otros países.

No sólo se descubren fisuras en este importante rubro (agricultura), sino que afrontamos un enorme déficit fiscal, producto de la irresponsabilidad de los gobiernos areneros. El modelo neoliberal no puede considerarse positivo para las mayorías poblacionales, pero sí para los grupos económicamente poderosos, tanto aquí como en el resto del mundo. La encrucijada actual, en un mundo donde cada vez resulta más evidente que la política y la economía forman parte del mismo pastel, reclama soluciones urgentes: financiamiento para la compra de medicinas, la construcción y equipamiento de más y mejores hospitales, la generación de empleos, más y mejores agentes policiales para combatir y eventualmente erradicar el flagelo de la delincuencia, la construcción de carreteras y obras similares totalmente abandonadas por los regímenes areneros, un cambio radical del sistema de drenaje en el gran San Salvador, y tantos proyectos y obras más que sería imposible acometer y realizar en cinco años.

Los retos y los compromisos son múltiples, los fondos son escasos. La oposición -Arena, PDC, PCN, lo que constituye el bloque granítico de la derecha recalcitrante- reclama resultados, tanto en aspectos de seguridad nacional como en generación de empleos y en política internacional, sobre todo en casos puntuales como la crisis en Honduras. Es absurdo exigir en cuatro meses lo que jamás se hizo ni se intentó resolver en veinte años. Lo hemos dicho: se heredó un país en total bancarrota y con índices de corrupción sumamente altos y dañinos para la sociedad; los casos más evidentes ya han sido presentados a la Fiscalía General de la República, para que se proceda conforme demanda la ley. El pueblo exige, con sobrada razón, que se imparta justicia. En todo caso, de manera particular, pensamos que el gobierno del FMLN debe realizar esfuerzos más serios y poner en práctica algunas medidas para no sólo hacer frente a tales desafíos, sino que cumplir sus promesas electorales a la población:

-Establecer mecanismos apropiados (no estamos hablando de socialización de la banca privada que, para nuestro juicio, sería lo correcto) para poner todos los recursos financieros de la nación al servicio de los intereses generales de la economía, en momentos que faltan los fondos y hay quejas públicas de la negación de préstamos y créditos bancarios.

-La revisión y las reformas del sistema fiscal deben hacerse a fondo para hacerlo realmente progresivo y suprimir en él una serie de factores inflacionistas y cortar toda posibilidad de evasión y elusión. Lo mismo la reestructuración total y eficiente de las aduanas terrestres, aéreas y marítimas para combatir y erradicar el contrabando.

-Reordenamiento y ampliación de las facultades de la empresa pública. CEPA, CEL, ANDA, los Bancos de Fomento y las superintendencias del sistema financiero, energía eléctrica y otras similares deben ejercer con energía y honestidad las funciones para las que han sido creadas.

-No sólo debe reactivarse la agricultura para garantizar la seguridad alimenticia, continuar y acelerar la entrega de escrituras de propiedad de parcelas a los campesinos, sino que avanzar en la reforma agraria para acabar de una vez con la situación que tanto obstruye el proceso económico y social.

-Se habla de un presupuesto mayor para la Universidad de El Salvador, está bien y es lógico; pero debe avanzarse en la cimentación de una verdadera investigación científica que permita a El Salvador, quizás no emanciparse, pero al menos librarse de la servidumbre a la tecnología extranjera. El equipamiento masivo de las escuelas e institutos públicos con computadoras, es una necesidad imperiosa.

-Liberalización en el campo de las relaciones laborales, con la plena legalización de los derechos de huelga y con la libertad de asociación con fines sindicales. Durante los cuatro nefastos regímenes areneros se liquidaron prácticamente todas las asociaciones de empleados públicos y se negó sistemáticamente el derecho a la sindicalización de los obreros y campesinos.

El otro rubro al que debe apostarse es la perspectiva real del turismo. Actualmente ha declinado debido a la inseguridad y la creciente delincuencia en el país. Hay ciertas épocas del año cuando aumenta, sobre todo de procedencia europea y canadiense; pero sus bolsillos no llegan precisamente abarrotados y tampoco se van vacíos. La recepción mayor se advierte en hoteles y centros de diversión ubicados en la costa del Litoral. La máxima afluencia de turistas, si nos atenemos a los datos de la Cámara Salvadoreña de Turismo, se produce en agosto, octubre y diciembre. Esta concentración, unida al bajo índice de gasto por persona, plantea un serio problema de cara a la rentabilidad de las instalaciones.

El turismo interno está desarrollando, con relativo éxito, el programa “Pueblos Vivos”, para premiar y festejar las fiestas patronales y populares de comunidades y pueblos de El Salvador. Lo grande y lo pequeño deben fomentarse, pues significan posibilidades de generar empleos e ingresos a los empresarios (chicos y grandes) y también a otros sectores de la población por prestación de servicios o ventas de artesanías y comida.

Estos son, nada más, unos ejemplos y unas ideas para los asesores y funcionarios gubernamentales, con el objetivo de ir solucionando algunos problemas y darle salida a las peticiones de la población impaciente, a veces, pues por veinte años tuvo que soportar las infames políticas de los regímenes areneros que nos han postrado como mendigos internacionales y causaron graves e irreversibles desajustes sociales, sobre todo provocando la desintegración familiar con la deliberada política de crear desempleo para obligar a miles de salvadoreños a emigrar hacia los Estados Unidos y otros países del mundo.

Seguros estamos que es materialmente imposible erradicar la violencia, la delincuencia común y el crimen organizado en uno o dos años; pero si se trabaja sin descanso, de manera organizada y con el apoyo de la población, será posible ganar la batalla y tener la posibilidad de contar con cinco, diez o quince años más de gobierno de izquierda, para lograr otros objetivos en las áreas económica, social, política y cultural. Desde luego, en el turismo, en el avance tecnológico y científico.

Pocote 
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3 comentarios:

  1. Anónimo10:05 a. m.

    no se si sera percepcion mia pero siento que el FMLN se ha vuelto mas tibio, mas light porque ante temas como la presa el chaparral, el presupuesto de la UES, la comision para investigar a zelaya se han quedado callados y no dicen ni pio

    ARENA esta mas dividida que nunca y mas desacreditada, entonces ahora es cuando el FMLN debe aprovechar y no quedarse callado ni agachar la cabeza ante el emperador mauricio funes

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  2. Anónimo12:50 p. m.

    Lo que no entiendo es como logramos organizar una guerrila y hoy unos vandalos nos ponen de rodillas. Mientras los ladrones sigan... nadie ira a El Salvador, triste realidad, mire de donde lo mire: El Salvador es...

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  3. Anónimo9:12 a. m.

    No se ve claro. Funes hasta habla de fusionar la fuerza armada con la policia en materia de seguridad. Ni los arenarcoa se habian atrevido a semejante cosa. Esto nos llevaría de nuevo a que la fuerza armada tenga papel protagónico en la vida civil, un retorno peligroso. Funes es un loco o se deja llevar por consejeros peligrosos.El fmlm guarda silencio complice.

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