20 de junio de 2011

La crisis histórica salvadoreña

Crisis es la palabra  que expresa, mejor que nada, la realidad del país. Es cierto que en la vida de las personas y los países, es la crisis un factor permanente y, en buenas cuentas, una especie de aviso oportuno que indica que algo debe ser cambiado, que ha dejado de funcionar y debe ser sustituido. Las crisis no resueltas, al acumularse históricamente, producen estallidos que no siempre resuelven de manera efectiva los malestares y contradicciones que las determinan.


La guerra de 20 años expresa justamente esa acumulación histórica, y su violencia, agresividad y encarnizada expresión nos indicó que en este pequeño país la confrontación de intereses está muy lejos de ser resuelta. La guerra terminó con la dictadura militar de derecha establecida a partir de 1932, tambien terminó con una clase gobernante basada en el ejército e introdujo cambios civilizatorios en el régimen político.

Un conjunto de medidas democráticas embellecieron el régimen en el terreno político y determinaron una especie de transición que, basada en el agotamiento y derrota de un régimen, abrío un momento histórico nuevo dentro del que había que definirse un rumbo que podía ser el de la democratización o el de la simple liberalismo de la manera de hacer política.

La democratización implicaba que a los acuerdos políticos con los que se puso fin a la guerra se incorporaran los acuerdos económicos que cambiaran la relación del mercado con el Estado, el papel de la propiedad, la tenencia de la tierra, el papel de la economía, la producción y la distribución de la riqueza.


Durante 20 años transcurrió un tiempo político en el que, sobre la espalda de los acuerdos políticos, se montó  el mayor poder del mercado sobre una sociedad y sobre un Estado, la mayor deshumanización  de lo seres humanos que, una vez convertidos en consumidores, son asimilados a las mercancías con las que sueñan. Se hizo de la política estatal un negocio partidario. Se hizo de la representación un juego de representantes sin representados. Se atacó la naturaleza desde el lucro apetecido y, al final, El Salvador resulta ser el país más vulnerable del mundo, el más violento y el más incapaz de producir los alimentos que necesita para sobrevivir, mientras su río madre y padre, el Lempa, agoniza inexorablemente.

No se trata de ninguna maldición sino del fruto de decisiones políticas tomadas al amparo de una filosofía económica que hizo de nuestro país un laboratorio neoliberal de estatura planetaria. Basta saber que el plan aplicado por  Estados Unidos en Irak se llamó "Remember el Salvador". Este modelo aplicado a rajatabla es, justamente, el que ha entrado en una crisis sin solución, que ha llevado al país al abismo y ante un callejón oscuro sin salida aparente.

A esta crisis la llamamos crisis histórica porque expresa un quiebre de los mecanismos económicos y políticos que han sostenido por largos años, los años oscuros y tenebrosos, una política y una economía que luce hoy agotada por sus propias contradicciones. En la actualidad crujen los fundamentos y las columnas del viejo Estado Oligárquico montado en el país a partir del predominio político y económico de los cafetaleros y del café.

Ciertamente, este estado ha adoptado diferentes formas para diferentes momentos históricos, pero sin abandonar sus esencias autoritarias, su metodología antidemocrática, su negativa a someterse al derecho y a la constitución, su rechazo a toda forma de distribución justa de la riqueza y al respeto de los derechos del pueblo.

Cuando el poder oligárquico cafetalero pasa a los banqueros, el estado resulta modernizado, es decir, totalmente privatizado y sometido al mercado global. Aquí nos encontramos ante un momento fundamental porque se inicia el reino de las empresas transnacionales, las cuales toman de el Estado sus aparatos que son puestos al servicio de la construcción del reinado total del mercado total.

Los años de la guerra y de la post-guerra, fue el tiempo durante el cual la economía del país se liberaliza totalmente, el estado de despoja de su sentido público convirtiéndose en simple instrumento del mercado global. Es en este ambiente en que se cambia la moneda nacional por el dólar, se firman los tratados de libre comercio y se abre el país, como almeja gigante, a la inversión extranjera.

Semejante panorama produce el mayor empobrecimiento general que El Salvador haya conocido, junto al mayor enriquecimiento y a la confrontación entre un orden injusto, voraz y todo poderoso y un desorden expresado en una delincuencia  desbordada.

Es el mercado el inspirador secreto del ilícito y es el Estado el castigador abierto de los ilícitos, sin tomar en cuenta, de manera consciente, que delito, negocio y mercado constituyen un matrimonio bien avenido y que esto será siempre así cuando desaparece el estado como ente público al servicio del pueblo y se impone el mercado en lo que se llama estado de mercado.

Desde luego que las empresas transnacionales llegan a comprar los bancos de capital nacional y los oligarcas salvadoreños hacen el mayor de los  negocios al vender sus empresas sin pagar ningún tipo de  impuestos y, así, de un plumazo, son empresas extranjeras las dueñas de la riqueza nacional. Lo que fue un negocio rentable para los grandes propietarios se convierte en una especie de transnacionalización de la riqueza. Se trata de un proceso que llega a someter a las empresas y a los empresarios salvadoreños, de toda estatura, al control del gran capital extranjero. Así, los oligarcas salvadoreños venidos a menos, descubren que este mundo con el que soñaron y el que impusieron a sangre y fuego, también les es peligroso! 

Dagoberto Gutierrez

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9 comentarios:

  1. Con la diferencia que los Oligarcas con ese dinero mal habido se pueden ir, y nosotros no podemos.....

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  2. Anónimo4:14 p. m.

    Valga la redundancia, como hacer etos analisis del domino público? El uso de la internet es minúsculo en el paísito...

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  3. Lo único que queda es:

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  4. Anónimo9:16 a. m.

    Ni esta Capitanía del reino de Guatemala, mucho menos la provincia de San Salvador (no El Salvador, pues este nombre se lo pusieron a inicios del siglo xx), estaban preparados para autogobernarse con probidad, cultura y desarrollo.

    Es más, ¿cómo podemos pedir cultura general, probidad, respetos elementales al semejante y a resto de animales con plantas, si la criollada desgobernante desde 1838, ---fecha real cuando la provincia de San Salvador se convirtió en el epiléptico El Salvador, sin brújula, ni septante, mucho menos astrolabio, para navegar en mares tenebrosos, ni en lagunillas locales manejadas por aquellos descendientes de criminales ibéricos empedernidos, quienes trocaron el calabozo por selvas repletas de Jaguares en América Latina?

    Entonces, mientras la rapiña tataranieta de aquellos imbéciles presidiarios ibéricos continúe saqueándonos en nombre de la democracia de opereta, estos pedregales cuscatlecos no llegarán ni al vergonzoso calificativo de "Estado fallido".
    Chichipate Cañaverales.-

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  5. Anónimo9:53 a. m.

    http://www.defense.gov/news/newsarticle.aspx?id=64394

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  6. Anónimo9:54 a. m.

    El sueño Americano ya no es tal...El nuevo sueño es el Panameño para donde estan saliendo en pandilla los Empresarios vende patria que vendieron a las trasnacionales sus empresas en el Salvador... En Panamá pagan a los intermediarios para que les pongan en contacto con el presidente de turno Martineli empresario de derecha que administra el país como si fuera uno de sus supermercados, estos Salvadoreños han llegado con muchos de sus empleados Salvadoreños y sus bartulos para ver si consiguen un par de sub contratos en los mega proyectos que en ese país se ejecutan(la línea 1 del metro,la ampliación del canal de Panamá,la cinta costera,la construcción de la torre financiera,el sanamiento de la bahia, todos estos proyectos con presupuestos de ejecución por arriba de los $500 millones cada uno.Grupo Robles(Los Poma),Los Quiroz,Los Prieto,Los Murray,Cristiany conocen muy bien de las inversiones en Panamá...Estos mercenarios de las finanzas son solo capitalistas con dineros golondrinas que van como las prostitutas a donde mejor les paguen,El Salvador solo les intereso para saquearlo y explotar a la gente...Esos empresarios son peores que los mareros...Son peores que las niñas lloronas,se quejan de todo pero su dinero lo tienen seguro trabajando en paraisos fiscales como Panamá...
    El sueño de los burgueses Salvadoreños ahora es Panamá y al pueblo Salvadoreño hay que seguirlo jodiendo!!!...

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  7. Anónimo10:10 a. m.

    No le entiendo a Dago. Y entonces...¿qué hay que hacer?.

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  8. Anónimo7:16 p. m.

    No le entendes a Dago?, Que haces cuando te estan jodiendo?.LUCHAR,LUCHAR,LUCHAR.Entendiste hoy?.Pero si lo que dice es lo que no entendes,LEE,LEE LEE,Metete mas seguido aqui.Sino te vas a quedar como aquellos que solo vienen para decir; "son de arena,vendidos,son derecha,le hace el juego ala derecha".Tomalo por el buen sentido.Salu pue.

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  9. Anónimo11:39 p. m.

    Luchar, luchar y luchar para que al final llegue a la presidencia alguien que se parece al miedoso de mi sobrino: Funes.-

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