El nuevo gobierno por asumir el 1 de junio del año en curso, tiene muchos retos por delante, entre ellos hacerle frente a la profunda crisis económica legada por cuatro regímenes areneros y por la estrepitosa caída del modelo neoliberal, así como por la debacle financiera a escala mundial que, desde luego, afecta a nuestro país, ya muy vulnerable por la dolarización, la mínima inversión extranjera, la ausencia de materias primas y esa perversa y acelerada concentración del capital en muy pocas manos.
Los frecuentes viajes de Mauricio Funes a varios países de América Latina, así como la visita a organismos financieros internacionales con sede en Estados Unidos, pretendía, en esos primeros contactos, generar confianza y explorar las posibilidades de préstamos millonarios para poner en marcha proyectos estratégicos, luego de asumir la presidencia de la república. Esas ayudas y las nuevas facilidades para la inversión extranjera, podrían ser utilizadas por los grandes tiburones de la economía y no por las pequeñas empresas que son las que más necesitan financiamiento. En esto debe tenerse cuidado porque hasta el día de hoy los beneficios han estado centrados en las inversiones grandes y con efectos muy mínimos sobre los capitales pequeños.
No está de más afirmar que los "grandes capitales" siempre han defendido la inversión irrestricta del capital transnacional, por estar en la misma lógica del mercado global. En el pasado, y suponemos que en el presente, siempre han buscado pretextos para lograr su expansión y concitar cierta simpatía y atractivo, pues lo necesitan para vender su producción. Las mismas cúpulas empresariales han aparentado defender a las pequeñas y medianas empresas, cuando en realidad se decantan por los consorcios internacionales y, desde luego, por la gran industria nacional.
No se deben ignorar, por supuesto, las contradicciones entre el gran capital nacional por el reparto del botín. Aquí existen innumerables ejemplos de desplazamiento de ciertos recursos para favorecer a determinadas empresas en el campo de los productos farmacéuticos, en los fertilizantes y todos los insumos para la agricultura, en la producción e importación de productos lácteos, en el monopolio de los combustibles, en la energía eléctrica, telefonía y mucho más.
De todos modos, estas refriegas de la competencia entre capitalistas tienen su utilidad, ya que enseña que el nacionalismo sin nacionalizaciones es una utopía. Digámoslo claramente : no hay capitalistas salvadoreños; lo que hay son sólo capitalistas, a secas. Compran, producen o venden según su interés económico, según su única ley, que es la del lucro. Cuando los gobiernos de derecha han promulgado leyes para incentivar la inversión extranjera o realizan megaobras como la construcción del puerto de Cutuco o las proyectadas presas hidroeléctricas, o la longitudinal del Norte, y hablan de favorecer al país, lo que hacen en realidad es beneficiar a los poderosos, dejando al Estado más desprotegido que nunca.
Por eso el nuevo gobierno debe actuar con cautela, escuchar a los empresarios, a los inversionistas extranjeros, pero no abrir del todo las puertas y aceptar como buenas todas "las recomendaciones", sobre todo en proyectos estratégicos como los ya mencionados. Si se trata de proteger los intereses del pueblo, por ejemplo, debe garantizarse precios bajos a productos de consumo básico (alimentos y medicinas), combatir al abuso en el precio de las medicinas, luchar contra los acaparadores y aplicar penas fuertes contra los evasores de impuestos y los contrabandistas. Una medida necesaria y urgente sería reactivar el Instituto Regulador de Abastecimientos (IRA) -"el gran mercado"- para que el pueblo pague precios justos por los alimentos esenciales.
La sóla mención de estas urgentes medidas, causa escozor entre los "grandes empresarios", sobre todo los que se lucran con las necesidades del pueblo; por eso decimos que los nuevos gobernantes deben actuar con firmeza y decisión, porque se trata de administrar en beneficio de la colectividad y no de grupos económicos privilegiados. Debe saberse que en tiempos de crisis el primero en huir es el capital salvadoreño; ahora, por supuesto, están en dificultades porque están desapareciendo los paraísos financieros y el sistema capitalista está echando agua por todos lados. Eso de "redefinirse" como hablaron los 20 países más ricos reunidos en Londres, no es más que puro eufemismo, una curita a la enorme lesión que desangra el corazón del sistema.
Pocote
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Por eso el nuevo gobierno debe actuar con cautela, escuchar a los empresarios, a los inversionistas extranjeros, pero no abrir del todo las puertas y aceptar como buenas todas "las recomendaciones", sobre todo en proyectos estratégicos como los ya mencionados. Si se trata de proteger los intereses del pueblo, por ejemplo, debe garantizarse precios bajos a productos de consumo básico (alimentos y medicinas), combatir al abuso en el precio de las medicinas, luchar contra los acaparadores y aplicar penas fuertes contra los evasores de impuestos y los contrabandistas. Una medida necesaria y urgente sería reactivar el Instituto Regulador de Abastecimientos (IRA) -"el gran mercado"- para que el pueblo pague precios justos por los alimentos esenciales.
La sóla mención de estas urgentes medidas, causa escozor entre los "grandes empresarios", sobre todo los que se lucran con las necesidades del pueblo; por eso decimos que los nuevos gobernantes deben actuar con firmeza y decisión, porque se trata de administrar en beneficio de la colectividad y no de grupos económicos privilegiados. Debe saberse que en tiempos de crisis el primero en huir es el capital salvadoreño; ahora, por supuesto, están en dificultades porque están desapareciendo los paraísos financieros y el sistema capitalista está echando agua por todos lados. Eso de "redefinirse" como hablaron los 20 países más ricos reunidos en Londres, no es más que puro eufemismo, una curita a la enorme lesión que desangra el corazón del sistema.
Pocote
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saben que es lo màs delicado? la caìda de los ingresos tributarios, he sabido que vamos recaudando un 15-20% menos que el año pasado. Y si comparamos eso conque el presupuesto lo hizo arena creyendo que iban a incrementar en un 4%, quiere decir que tendremos ya a la vista una crisis de ingresos o un dèficit en màs de 200millones. Es decir, le dejaràn a Funes la bancarrota. Ojalà que el gobierno entrante denuncie esta situaciòn, de lo contrario a el le va a caer el muerto. Otro detalle: Obama sòlo ofreciòn cien tristes millones para toda Amèrica Latina, o sea que no nos tocarìa de esos fondos (de prèstamos) ni siquiera unos 20 milloncitos. Sòlo le queda al nuevo gobierno dejarse de ruidos y acercarse a Chàvez para que le apoye. Digo yo!
ResponderEliminarEn resumidas cuentas :
ResponderEliminarCUANDO EL CAPITALISMO ESTÁ BUENO, AGARRAN EL SISTEMA Y JUEGAN CON ÉL Y JALAN, LO TIRAN, LO ESPULGAN BIEN, HACEN CHILENITAS CON ÉL, LO DESMAZORCAN, LO DESPINTAN, HASTA QUE LA PELOTA QUEDA EN "CHIRAJOS", LUEGO SE LA LANZAN AL GOBIERNO PORQUE YA NO SIRVE LA MENTADA PELOTA/ECONOMÍA, EL GOBIERNO/PUEBLO/PISTO/IMPUESTOS/PRÉSTAMOS/AL/POR/MIL/POR/CIENTO, LE "INYECTA" AIRE A LA PELOTA, LA CALIBRA, LA MEJORA, LE CAMBIA LOS "CHIRAJOS", Y SE LA PIDEN DE NUEVO PARA SEGUIRLA PATEANDO, SACARLE EL JUGO DE NUEVO, EL INTERÉS PROPIO, HASTA QUE LA VUELVEN A "CHINGAR" ..... Y OTRA VEZ EL BURRO AL AGUA!!
El Estado no es sino un conjunto de instituciones. Y fue en esto que Arena no pudo o no quiso entender y resulto un gobierno que fallo en todos los ambitos como estado nacion, sus instituciones funcionaron mal. Creo una administración incompetente, corrupta por 20 años. Las administraciones arenistas, resultaron ser peores que las que le antecedieron.
ResponderEliminarSe dedicaron y formaron un narco-estado con todas las corruptelas que traen las drogas y esto se oculto en todas las ramas del gobierno arenero.
Los gobiernos de ARENA fueron en su totalidad una mala gestión. Las instituciones fueron un fracaso: produjeron lo contrario de lo que el pueblo exigia. Es cuando el pueblo decidio que era la hora de cambiarlas. No basta con cambiar a los malos gobiernos de Arena. Hace falta desmantelarlo y reorganizar la sociedad desde su base, para dotarnos de estructuras e instituciones que correspondan a las necesidades y aspiraciones actuales de los salvadoreños.
La función de la policía se ha visto invertida. En vez de proteger a los ciudadanos, cuya inseguridad aumenta, los aparatos de seguridad se dedicaron a proteger a los gobernantes areneros y a sus instituciones.
Arena abuso del poder político y de sus facultades y medios públicos contra los ciudadanos. Esta impunidad se mantuvo con abierta participación de los tres poderes constituidos y de los llamados poderes fácticos.
El gobierno de Funes y el Frente no tienen que centarse en la defensa de instituciones obsoletas y contraproductivas, es preciso hacer frente con entereza al desafío real: cómo deshacernos de ellas y formar nuevas instituciones que funcionen al servicio del pueblo.
que comentan tanto ahora porque tanto odio,ya tienen ganado el gobierno ahora tienen que comprobarla capacidad que dicen tener ya no vivan en el pasado no les parece¡¡¡¡
ResponderEliminarno es vivir en el pasado lo que queremos, es justicia en el presente! vos has de ser uno de esos funcionarios corruptos que qieren qu se les perdone todas las sinverguenzadas que han hecho!!!
ResponderEliminarEs como si un asesino llegara y dijera que para que lo arrestan que olviden el asesinato que cometio porque eso lo hizo en el pasado, en verdad que sos bruto.
Esta es solo una consulta, pocote, he notado que algunos comentarios de pronto aparecen borrados, quisiera saber s los borran por falta de espacio en la pagina o los borra algun pirata. gracias por adelantado por tu respuesta
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