No poder postular a un empleo porque alguien está desempleado, es bien el colmo de la descriminación y el reflejo de una crisis de valores éticos y morales profunda de la sociedad capitalista estadonuidense. En los EEUU, una asamblea pública de la U.S. Equal Employment Opportunity Commission, fijó sus ojos en una práctica altamente descriminatoria que consiste en excluir tajantemente del proceso de selección de candidatos a un empleo, a todos los desempleados postulantes.

Por Sandra Vizcarra Carletti*
(La Comadre)
Según los testimonios recogidos, muchos empleadores rechazan las candidaturas de algunos postulantes bajo el pretexto de que "los desempleados son menos capaces". Esto es de una descriminación sin precedentes en estos tiempos de crisis económica. Descriminación de una generalización abusiva, más que nada dirigida a las mujeres, minorías étnicas, imcapacitados y personas de la tercera edad.






