Los grandes empresarios sólo piensan en ganancia y más ganancia, sin importarles la vida de más de un millón de mujeres y hombres que trabajan para ellos. Ahora quieren eliminar el histórico derecho de la jornada laboral de 8 horas diarias y se oponen a la sindicalización de las empleadas domésticas.
En El Salvador hay 19 mil 189 empresarios grandes y medianos, dueños de bancos, industrias, tierras, comercios y empresas de servicios. En esos negocios trabajan 986 mil personas que reciben en concepto de salario el 25 por ciento de lo que producen, mientras los dueños se quedan con el 75 por ciento en forma de ganancia. O sea, la mayoría de la gente, que es la que trabaja, recibe poco de lo que produce, y los empresarios, que son pocos, se quedan con la gran tajada.
En El Salvador hay 19 mil 189 empresarios grandes y medianos, dueños de bancos, industrias, tierras, comercios y empresas de servicios. En esos negocios trabajan 986 mil personas que reciben en concepto de salario el 25 por ciento de lo que producen, mientras los dueños se quedan con el 75 por ciento en forma de ganancia. O sea, la mayoría de la gente, que es la que trabaja, recibe poco de lo que produce, y los empresarios, que son pocos, se quedan con la gran tajada.
El 81 por ciento de la gente que trabaja no recibe un “salario decente”, pues no le alcanza para cubrir la canasta básica. El salario mínimo en el campo es de 97.20 dólares al mes, en las maquila es de $173.70, en las otras industrias es de $203.10 En los comercios y empresas de servicio es de $207.60 (1). La gente tampoco tiene seguridad laboral, seguros, pensiones y libertad de organizarse en sindicatos. En el caso de las mujeres, los salarios y condiciones laborales son peores (2).
















