Históricamente, en la política sucia de El Salvador, la Fiscalía General de la República ha estado en manos de la extrema derecha política de este país, y la aplicación de la justicia la han manipulado a su antojo, ocultando y dejando en el olvido a crímenes graves que han perturbado a la sociedad salvadoreña.
Específicamente en los últimos 20 años, el Fiscal Barahona ha sido miembro del partido ARENA. En la década de los 80`s, los fiscales de ARENA ocultaron, atrevidamente, las investigaciones en el asesinato de Monseñor Oscar Arnulfo Romero, por presiones personales del fallecido Mayor Roberto Daubuisson, acusado de ser el responsable intelectual del asesinato del Arzobispo Romero.
Específicamente en los últimos 20 años, el Fiscal Barahona ha sido miembro del partido ARENA. En la década de los 80`s, los fiscales de ARENA ocultaron, atrevidamente, las investigaciones en el asesinato de Monseñor Oscar Arnulfo Romero, por presiones personales del fallecido Mayor Roberto Daubuisson, acusado de ser el responsable intelectual del asesinato del Arzobispo Romero.
La costumbre de la derecha política arenera, y con abuso del presidente de la República, se dio a la tarea de nombrar los fiscales para encubrir la corrupción, los crímenes y los hechos màs repugnantes en el país. Pero esa época de la derecha no ha cambiado, porque el actual presidente de la República, Mauricio Funes, fiel a las costumbres de ARENA, metió sus manos en la elección del actual Fiscal General, y obligó al primer organo del Estado a elegir a este fiscal con características derechistas y areneras. Lamentablemente, el voto calificado de 56, se lo dio la fracción del FMLN, con el argumento de darle el “beneficio de la duda”.




















